La Revolució Silenciosa

Un espai per a la reflexió, la opinió i el debat crític de temes que ens afecten a tots. Benvinguts!

TRY YOURSELF

17/9/10

RS 2.2: Webs d'arquitectura que habitualment digereixo....Que disfruteu!

RS 2.2: Webs d'arquitectura que habitualment digereixo....Que disfruteu!

Amics,

Us "obro" la cuina del que últimament més estic mirant per la www sobre la meva feina.....

Webs i blogs de moltíssim interés:





No prengueu mal...... i penseu que tot el que hi veieu és real, i construït, o sigui que, un món millor, amb una millor arquitectura, és possible......

Que ho gaudiu.

RS

RS.2.1: Lo últim en Publicitat... Fes-t'ho com vulguis...

RS.2.1: Lo últim en Publicitat... Fes-t'ho com vulguis...


Hola Amics!

L'últim anunci de Tippex és, amb diferència, un pas endavant en el món de la publicitat.




Depén el que esculls, interactua amb la teva opció... impressionant!! anem cap a un món cada vegada més complaent amb l'individu i les seves opcions (de vegades neures o obssessions) 

Que us sembla?? És lo últim en publicitat.... un món on sempre s'ha de tenir un ull posat...

Que ho gaudiu....

RS.

12/9/10

RS 2.0: Un anàlisi detallat de la situació de Catalunya

RS 2.0: Un anàlisi detallat de la situació de Catalunya

Amics,

A mí aquest article em va remoure les "entranyes".... que ens ho hagi de recordar tot un padrí de 80 anys!!! Bé, ho volia compartir amb vosaltres, dediqueu-li un temps, si podeu perque és de una eloqüència abrumadora, i els presents (tot el star-system del poder d'aquest país nostre i del que no és tant nostre...) no van poder fer més que assentir i aplaudir....

 

Bé, espero que ho disfruteu i que en tregueu conclusions en favorable, si es pot...

Espero comentaris....

Xavier Rodríguez 

 

La Vanguardia - 3/6/2009 UN ANÁLISIS CRÍTICO DE LA SITUACIÓN DEL PAÍS 

"Los catalanes, de las piedras ya no sacamos panes ", artículo de opinión del catedrático Jordi Nadal que impactó al Rey

"La propensión al trabajo no es congénita, sino fruto de una mentalidad causada por las frustraciones políticas"


JORDI NADAL*
El catedrático emérito de la Universitat de Barcelona Jordi Nadal pronunció el 20 de mayo, en la presentación de un libro conmemorativo de los 450 años del Gremi de Fabricants de abadell que contó con la presencia del Rey, unas palabras que han tenido amplia repercusión en el mundo empresarial y conómico catalán. Dado su interés, reproducimos ese texto con las adaptaciones efectuadas por el autor para su publicación.

Los gremios nacieron en la edad media como corporaciones de profesionales de los distintos oficios. Su fin primordial consistía en garantizar, mediante el ejercicio rígidamente pautado de la profesión, con las prácticas y exámenes consiguientes, la maestría efectiva de sus miembros. En el siglo XIX, de un plumazo, el régimen liberal acabó con ellos. Para regular la calidad de la producción, bastaba con el mercado.
En apariencia, la continuidad en Sabadell del antiguo gremio de pelaires, actualmente «de fabricantes», constituye una antigualla. En realidad, la paulatina adaptación del Gremi a las necesidades de cada época, su prurito de modernidad y su apertura a otras industrias justifican plenamente la vigencia del mismo hasta nuestros días. Nacido en el seno del sector lanero, el que ha conferido identidad a la industria sabadellense, el Gremi de Fabricants ha transitado sucesiva y exitosamente por las fases artesana, manufacturera y propiamente industrial de la especialidad lanera, extendido sus funciones a otras parcelas y participado de forma decisiva en la creación y desarrollo de entidades tan significativas como la Caixa d’Estalvis de Sabadell (que está celebrando su 150° aniversario), el Banc de Sabadell, la Escuela Industrial y la Mutua Médica (llamada de los amos, por más que al servicio de los obreros), etcétera. De esta forma, nuestra institución ha contribuido más que ninguna otra a articular el Sabadell moderno y contemporáneo, una ciudad no solo fabril sino mucho más compleja, con todos los servicios y prestaciones exigibles a un núcleo demográfico potente, cómodo para trabajar y agradable para residir. Por su antigüedad y por su labor, el Gremi, una patronal sin parangón en Catalunya, constituye un motivo de orgullo para sus socios y para la población que lo sustenta. Era natural que, con este bagaje, tuviera interés en darse a conocer al público en general. Lo ha hecho en el momento oportuno (su 450° aniversario), con una cobertura excepcional (la del Rey de España en persona) y un libro espléndido, de primera mano, redactado por seis historiadores de la localidad (cinco de ellos profesores universitarios), bajo la batuta expertísima, exigente y ampliamente acreditada de Josep Maria Benaul.El resultado no podía ser mejor. La edición es cuidadísima, con profusión de fotografías en gran parte inéditas, y un texto preciso, sugestivo e incitante que lo convierte, desde el momento mismo de su aparición, en la perla probablemente más valiosa de una historiografía local por demás nutrida.

Por otra parte, la obra no agota su interés en la historia económica y social de la ciudad vallesana, sino que aporta también información insustituible acerca del fenómeno industrializador en términos mucho más extensos, los de Catalunya entera. Pienso especialmente en el apéndice formado por cien biografías de empresarios y empresas sabadellenses, breves pero enjundiosas, que, al dar cuenta de los lugares de nacimiento, de las profesiones y de la condición social de los antecesores, confirman con toda nitidez el rasgo sobresaliente de la industrialización catalana: el Principado, escasísimo de recursos naturales (nada que ver con Andalucía, dotada de los suelos más fértiles de la Península, uno de los tesoros mineros más importantes del mundo y el regalo imponderable del monopolio del comercio americano por espacio de 250 años), ha fundado su hegemonía económica en el espíritu emprendedor, la capacidad de sacrificio, la austeridad y el trabajo obsesivo de sus naturales.

Entiéndase bien. La propensión al trabajo de los catalanes, que ha hecho la fortuna del país desde finales del siglo XVII hasta 1936 por lo menos, no es un rasgo congénito con el que ya nacemos, sino el fruto de un cambio de actitud, de mentalidad, causado a su vez por los desengaños y frustraciones de nuestra historia política. A mediados del Seiscientos, la guerra de Separación, o de los Segadors, en que estuvimos a punto de convertirnos en república independiente bajo los auspicios de Francia, se saldó de la peor manera con el asalto de Barcelona, la capital,- por las tropas castellanas, en 1653, y el remate, tarde, de la Paz de los Pirineos, que nos impuso la cesión, a nuestros supuestos protectores, del Rosselló y parte de la Cerdanya. A comienzos del Setecientos, la guerra de Sucesión a la corona española, en la que Catalunya jugó la baza perdedora, austriacista, tuvo como colofón la Nueva Planta borbónica, que suprimió las instituciones y el derecho público autóctonos, trajo el arrasamiento del barrio de la Ribera, el más emblemático de Barcelona, así como el traslado, por más de una centuria, de la universidad a Cervera, en las quimbambas. Estos desastres imprimieron un giro de 180 grados a nuestra manera de ser y de hacer, y, con ello, a nuestra historia.






La ética protestante y el espíritu del capitalismo, el libro de Max Weber erigido en piedra miliar de la sociología moderna, aportó, un siglo atrás, la clave más convincente del fenómeno: «Las minorías nacionales o religiosas que se contraponen, en calidad de oprimidas, a otros grupos opresores por su exclusión espontánea o forzosa de los puestos políticamente influyentes, suelen lanzarse decididas a la actividad industrial, que permite a sus miembros más dotados satisfacer una ambición que no pueden colmar sirviendo al Estado». La aceleración y la innovación económicas como alternativa a la sumisión política. Para ilustrar su teoría, Weber adujo diversos ejemplos: la minoría protestante (hugonotes) asumiendo, a partir del siglo XVII, la modernización económica de una Francia muy mayoritariamente católica; las comunidades polonesas, desarrollando en la Prusia oriental y en Rusia un espíritu empresarial que no habían manifestado en su Galitzia de procedencia; la superioridad económica (e intelectual) del pueblo judío a lo ancho del mundo a partir de su obligada diáspora hace dos mil años... 

Por más que no lo cite, la singularidad del caso catalán dentro de la España moderna encaja perfectamente dentro del esquema weberiano. Mutilado, tras la guerra de Separación, sometido a un nuevo régimen a partir de la guerra de Sucesión, el país catalán renunció en el siglo XVIII a la reivindicación colectiva, esto es el autogobierno, en el que hasta entonces había malgastado tanta energía, para entregarse a la reivindicación individual, en forma de éxito en el trabajo y los negocios de cada uno. Riqueza y bienestar material en vez de cargos y honores. A comienzos del siglo XVII, un testimonio francés había señalado la omnipresencia de inmigrantes ultrapirenaicos en Catalunya como antídoto a los vicios de los naturales, «inconstants, jactieux, larrons, oiçeux». A fines del siglo XVIII, el embajador de Francia en Madrid señalaría la ausencia de franceses en Catalunya (los catalanes se habían vuelto laboriosos), en contraste con su estado de abundancia en tierras castellanas («todos» los tahoneros y un buen número de albañiles) en razón de la apatía de los nativos.

De la misma manera que se hacen, las famas también se deshacen. Tras imperar por espacio de más de una centuria, el dicho popular los catalanes, de las piedras sacan panes está perdiendo vigencia. Mengua nuestra ambición, crece entre nosotros el espíritu acomodaticio. La enseñanza profesional sigue sin prestigiarse. Los universitarios se decantan cada vez más por los estudios humanísticos y sociales en detrimento de los científicos y técnicos, más rigurosos y exigentes. En un vuelco sin precedentes, los jóvenes catalanes de hoy prefieren emplearse en la Administración pública, que ofrece seguridad y poca exigencia, antes que buscar su oportunidad en la empresa privada. Aversión al riesgo y al sacrificio, seguridad y responsabilidad limitada por encima de todo. Antaño, la condición de funcionario era denostada sin más (¿cobrar del Presupuesto? ¡Un desdoro!); actualmente, la misma condición es vista como una bicoca por la mayoría. Tal inversión de valores, iniciada con anterioridad a la crisis, augura poco bueno.

El régimen autonómico, con la Generalitat al frente (podría decirse algo parecido de las diputaciones y los ayuntamientos), está haciendo una contribución decisiva al desaguisado. Montada sobre la prisa y servida tanto en la base como en los escalones más altos por un personal escogido con criterios prevalentemente partidistas, improvisado (con las excepciones de rigor), la Administración catalana presenta, desde su origen, las mismas lacras que la Administración pública española (pesadez, lentitud, errores recurrentes, ineficiencia...), cuando se trataba precisamente de enmendarla y mejorarla. En contrapartida, el sector privado tiene dificultades crecientes para encontrar profesionales y especialistas debidamente preparados y motivados. La función pública le está disputando, con ventaja, parte del capital humano disponible.

Visto el panorama, la pregunta surge inevitable: los catalanes ¿somos prisioneros de la disyuntivaprosperidad económica a cambio de decapitación política (la fórmula del siglo XVIII en adelante) odeclive económico, al menos relativo, con pérdida de espíritu empresarial, a cambio de autogobierno (la fórmula de hoy)? No fatalmente. Rechacemos el dilema. Ambición material y satisfacción política no deben de verse como términos incompatibles, sino complementarios. Catalunya tiene tradición y fuerza suficiente para recuperar el liderazgo económico de España. Por otra parte, cuando el Estado se ha vuelto extremadamente poderoso e intervencionista, Catalunya no puede renunciar a un solo ápice de su autonomía. Una autonomía atenta, eso sí, no solo a la proximidad geográfica del poder decisorio, sino, además, a un uso adecuado de sus resortes. La eficacia del autogobierno pasa por la simplificación o racionalización de sus procedimientos (menos papeleo, más diligencia y atención en los trámites...) mediante una mayor capacitación, implicación y control de los funcionarios que lo sirven. El funcionariado está para funcionar. De conseguirse tales objetivos, liberaríamos capacidad de iniciativa y materia gris para otros menesteres más ilusionantes y reditivos, en beneficio tanto de la economía productiva como de la improductiva.







*Catedrático emérito de la UB.

RS 1.0: El nostre MODEL d'ESTAT...cap a on anem? (però, sabem d'on venim??)

RS v.1.0
Hola amics!


Ja hem acabat tots les vacances(algun funcionari hi ha als enviats que encara li duren....NO DONARÉ NOMS!!!), els que n'hem fet, i molts podem dir amb orgull i satisfacció que hem NO fet vacances.... si, amics, no son temps de massa despeses extraordinàries... en fi, a la segona residència (qui en pot gaudir) i pollastres a l'ast per un tubo...

Entrant en matèria, m'agradaria aportar un cert debat al que crec que és el tema que preocupa més a la població d'aquest país (i part dels altres): el MODEL d'ESTAT dels països europeus. Si, amics, encara que la gent no ho tingui clar (segurament, ni tant sols ho saben), aquesta és la seva principal preocupació.

Fa uns dies rebíem a la prensa amb estupefacció absoluta i un alt grau d'indignació, que s'anava tornant en incredulitat, que el 50% de la població de Portugal "viu", més que literalment, del que produeixen l'altre 50%, és a dir, del que recauda l'estat, de manera que, sembla clar que, el model d'estat del benestar és del tot insostenible (Gracias, Manolo, por tu artículo del "pasalratobien", dónde aportas todos los datos. Adjunto link a la noticia del público... no en feu més cas que dels números que aporta...http://www.publico.es/internacional/335109/portugal/funcionarios/pensionistas/parados/subsidios/sociales/viven/estado).

Evidentment, com diu el Manolo al seu blog, caldria fer els números en termes espaÑols, però us puc garantir que ens estem movent al voltant del 30%..... uff!!!

Està clar que, no només aquests ?¿països?¿ tenen un problema, sino que el problema és de tota Europa. El model d'estat generat arran de la pacificació del continent després de la 2a Guerra Mundial, està trontollant poc a poc. Molts són els indicadors, però, evidentment, la crisi econòmica més brutal des del "crack" del 29 no ha fet més que ser el motor del obligat canvi. I en que s'ha de basar aquest canvi? Quins haurien de ser els nous paràmetres que permetessin assentar els estats del futur -sobretot els del sud (Portugal, Espanya, Itàlia i Grècia.... vaja alineació!!!)- del continent? 

Molts són els paràmetres que s'ofereixen a un clar diagnòstic del problema: Els estats del sud d'Europa, en concret els anteriors obviant a Itàlia, han estat vivint durant 25 anys del fons de desenvolupament i creixement de la Unió Europea. Això ha produït que, un parell de generacions ben bones, s'hagin acostumat a viure mirant l'estat com una font d'on sempre raja aigua: en poques paraules, l'estat sempre està darrera per solucionar-ho tot. Resultat: una població envellida (no s'ha fomentat la família en termes clàssics, pel que s'ha disminuït la natalitat substancialment) i acostumada al subsidi. 

Si amics, la gent del nostre país viu i està absolutament acostumada al subsidi... el subsidi en totes les seves expressions: gent que està aturada i no accepta ofertes de treball, gent que simula lesions i problemes greus per cobrar invalideses parcials o totals, gent que als 50-55 són prejubilats amb sous mil·lionaris a la majoria d'empreses... de tots aquests casos, estic segur que tots vosaltres coneixeu com a mínim, una persona... feu números!! És pura estadística...

Per no dir del que espera la gent del seu futur: tot bon post adolescent (18-21 anys...) aspira a abandonar el negoci familiar per passar a millor vida en el cos del Mossos d'Esquadra, Funcionaris de presons o d'altres llocs de l'administració on renunciar amistosament a tots aquells somnis i fites professionals que s'havien pogut imaginar... hi ha tant capital humà totalment llançat a la brossa per aquesta raó.... Cal tenir bons funcionaris, "of course", però la millor notícia per a la nostra societat es que tothom treballés d'alló per lo que s'ha format, cosa que ara no passa ni en un 35% dels casos....

Creieu que cal invertir tants diners en educació reglada, formació específica i universitats al nostre país per a que la majoria dels titulats aspirin a ser funcionari??? No anem bé.... i els més intel·ligents, els que destaquen, foten el camp a l'extranger... com sempre....

Bé, deixem-nos de queixes i pensem constructivament: quines haurien de ser les bases del motor del canvi? Com s'haurien de redibuixar els nostres estats en un futur immediat? Mirem a Grècia, per exemple: en una discutible aplicació massa urgent de mesures, els principis bàsics del que hauria de ser un estat del sud d'europa (anclats en baixes productivitats, molta economia especulativa i el turisme com a sector més competitiu amb els mercats extrangers...que trist...) s'han escrit en les mesures imposades als hel·lens per la UE.... 

1-. Aprimament de l'administració pública, insostenible i deficitària (acomiadaments i reduccions significatives de sous per igualar-los al sector privat, en els rangs on hi havia significatives diferències)

2-. Reducció de les estructures democràtiques de l'estat: de cada 3 municipis, se n'ha fet un!! El model estat-autonomia-municipi, només funciona per aquells països on l'estructura democràtica recolza models productius capaços de representar-los. Està clar que no som Alemania.... ni les autonomies són equiparables als Lands....

3-. Aposta clara pel foment de la competitivitat, aprimament de tramitacions i mesures que incentivin la productivitat, la competència en mercats exteriors i generi esperit d'esforç, treball i sacrifici, per poder tornar a generar en la societat noves expectatives de creixement.

4-. Aprimament del conjunt de la "societat del benestar", insostenible en la situació econòmica que es preveu per als propers 20 anys, i que s'ha passat de frenada en aquests països.

Així doncs, crec que totes aquestes mesures són la base sobre la que, cada país en la seva mida, hauria d'anar treballant per marcar les pautes estructurals dels models d'estat futurs. Creieu que s'està fent alguna cosa a EspaÑa per no arribar a la situació grega?? Creieu que caldria implementar alguna mesura més enllà?

Espero suggeriments al problema que tenim entre mans....